Aula bajo las estrellas 2025

16 y 17 de agosto 2025

Aula bajo las estrellas 2025: Entre Quarks y Estrellas

¿Cómo llevar los misterios de la física cuántica y la inmensidad del cosmos al salón de clases? En su décima edición, la RAC invita a docentes y educadores a un encuentro único en Bogotá para transformar la ciencia en experiencias pedagógicas asombrosas.

A través de talleres prácticos y charlas inspiradoras, exploraremos estrategias creativas para despertar la curiosidad científica en los estudiantes, demostrando que desde lo más pequeño hasta lo más vasto, el universo es el mejor recurso didáctico.

¡Acompáñanos a conectar la cuántica con la escuela y a mirar juntos hacia las estrellas!


Sobre la enseñanza de la mecánica cuántica a 100 años de su creación

Boris A. Rodríguez R

Instituto de Física, Universidad de Antioquia

En mayo de 1925 en la soledad de Helgoland, una isla en el mar del norte, el joven Werner Heisenberg vislumbró las primeras ideas que le permitían reconciliar el mundo de los fenómenos atómicos y la estabilidad de la materia con la física. Sin embargo, Heisenberg no presagió que la nueva mecánica cuántica iba a originar una de las revoluciones más grandes de la física. La mecánica cuántica desde sus inicios ha supuesto ser una de la teorías físicas más exitosas de su historia, no sólo por su desarrollo conceptual que supuso un cambio de paradigma en la física, sino por su universalidad, ya que se aplica a todas las escalas del universo y de ella se derivan casi todas la teorías modernas que describen la materia y sus interacciones (dejando por fuera, por supuesto, la interacción gravitacional): física atómica y molecular, estado sólido y materia condensada, óptica cuántica, teoría de la información, física nuclear, física de partículas, etc. Además, a la teoría cuántica se le debe el inmenso desarrollo de la física aplicada a la microelectrónica y, por ende, nuestro desarrollo tecnológico actual. La mecánica cuántica invade actualmente de forma transversal la física, la química, la biología, la ingeniería e incluso muchos de sus conceptos (entendidos de forma correcta o no) han trascendido a la sociedad en general.

Es por estas razones, entre otras tantas, que es pertinente reflexionar sobre como abordar la enseñanza de la teoría cuántica en la escuela. En esta charla, además de una mirada histórica, revisaremos los principales conceptos de la teoría cuántica que permitan su introducción en el aula de clase.


Las ciencias y las tecnologías cuánticas: 100 años de un legado con un gran futuro.

Profesores Alejandra y Pietro

Universidad de los Andes

La UNESCO ha decretado el 2025 como el Año Internacional de la Ciencia y la Tecnología Cuántica (quantum2025.org/es).


Esta iniciativa tiene como motivación celebrar los 100 años del desarrollo de la ciencia cuántica y sensibilizar al público en general sobre el rol que ya tienen y se espera que tengan en el futuro cercano, aproximadamente en los próximos 10 años, las tecnologías basadas en principios cuánticos.

En este contexto, en esta charla se contarán el nacimiento de la cuántica en las primeras décadas del siglo XX, los protagonistas y lugares donde ocurrió, los fenómenos más peculiares de esta disciplina, y el desarrollo de la ciencia cuántica en los últimos 100 años, que ha desembocado en tecnologías que ya permean nuestra vida diaria y tengan un impacto aun más relevante en el futuro.


INTRODUCCIÓN

La cuántica y el cosmos son fundamentales en la educación escolar, ya que despiertan la curiosidad científica y fomentan el pensamiento crítico. La física cuántica nos ayuda a comprender el comportamiento de la materia a niveles microscópicos, mientras que el estudio del cosmos permite explorar el origen y la evolución del universo. Incluir estos temas en la escuela impulsa el interés por la ciencia, la tecnología y la innovación. Además, promueve una visión más amplia del mundo y nuestro lugar en él. Enseñar cuántica y cosmos es abrir la puerta al futuro del conocimiento y la exploración científica.

Incorporar la física cuántica y el estudio del cosmos en la educación escolar representa una oportunidad valiosa para enriquecer la formación científica de los estudiantes, fomentar la curiosidad natural y preparar a las futuras generaciones para enfrentar los desafíos del conocimiento y la tecnología. Aunque estos temas pueden parecer complejos, existen múltiples formas de adaptarlos a distintas edades y niveles escolares de manera accesible y motivadora.

1. Introducción desde la curiosidad natural

Desde los primeros niveles educativos, los docentes pueden introducir conceptos básicos relacionados con el universo y el comportamiento de la materia a través de preguntas simples y provocadoras como “¿De qué están hechas las cosas?” o “¿Qué hay más allá de las estrellas?”. Estas preguntas abren espacio para charlas introductorias sobre átomos, partículas y galaxias, permitiendo que los estudiantes comiencen a familiarizarse con el lenguaje y las ideas de la cuántica y la astronomía.

2. Recursos visuales y experiencias inmersivas

El uso de videos, documentales, animaciones y simuladores virtuales puede ser muy efectivo para visualizar fenómenos difíciles de percibir, como los movimientos de las partículas subatómicas o la expansión del universo. Además, visitas a planetarios, observatorios astronómicos o experiencias de realidad aumentada pueden brindar una vivencia directa y memorable del cosmos.

3. Experimentos sencillos y juegos didácticos

Aunque algunos conceptos de la física cuántica no se pueden observar directamente, se pueden realizar experimentos sencillos que introduzcan ideas clave, como el principio de superposición, medición y entrelazamiento. Juegos de rol, simulaciones y desafíos matemáticos relacionados con estos principios pueden integrarse al aula para incentivar la participación activa.

4. Interdisciplinariedad

Estos temas pueden abordarse desde múltiples materias. En ciencias, se estudian los conceptos físicos; en matemáticas, se aplican los modelos que los explican; en filosofía, se discuten sus implicaciones existenciales; en arte, se representa visualmente el universo o las ideas abstractas. Esta integración enriquece el aprendizaje y muestra que el conocimiento está interconectado.

5. Proyectos escolares y clubes científicos

Fomentar proyectos de investigación escolar donde los estudiantes exploren preguntas sobre el universo, la estructura de la materia o las teorías modernas de la física estimula la autonomía y el pensamiento científico. Además, la creación de clubes de ciencia, astronomía o tecnología dentro de la escuela permite que los estudiantes más interesados profundicen aún más.

6. Invitación a expertos y divulgadores científicos

Contar con la participación de científicos, astrónomos o divulgadores que compartan sus experiencias puede ser altamente inspirador. Ellos pueden explicar de forma sencilla cómo trabajan, qué preguntas intentan responder y por qué estos temas son tan importantes para el futuro de la humanidad.

En conclusión, llevar la cuántica y el cosmos a la escuela no solo es posible, sino necesario. A través de estrategias creativas, interdisciplinarias y participativas, es posible hacer accesible el conocimiento más avanzado, motivando a los estudiantes a soñar, explorar y entender el universo en el que viven.


ORGANIZADORES

Comité Organizador

Ángela Patricia Pérez Henao, presidente RAC y asesora pedagógica Observatorio Astronómico Leonardo da Vinci

Andrés David Torres Cañas, coordinador Observatorio Astronómico ITM, Instituto Tecnológico Metropolitano. Institución Universitaria adscrita al distrito de Medellín

William Molina, coordinador pedagógico de Maloka

Liliana Romero, coordinación de mediación de Maloka

Mayali Tafur, directora de educación de Maloka

Claudia Marcela Bustamante Arcila, profesora

Fabiola Muriel Salinas Díaz, profesora

Luz Ángela Cubides, profesora  y divulgadora de astronomía

Organizan

Instituto Tecnológico Metropolitano, Institución Universitaria adscrita al distrito de Medellín

Red de Astronomía de Colombia (RAC)

Maloka, Centro Interactivo

Universidad de la Frontera – Temuco – Chile